Mitos sobre el segundo examen del Cuerpo Técnico de Hacienda

El segundo examen del Cuerpo Técnico de Hacienda, centrado en la resolución de supuestos prácticos, es una de las pruebas más temidas por los opositores. Esto se debe, en gran parte, a la gran cantidad de mitos y creencias erróneas que circulan sobre cómo se evalúa y cómo se debe afrontar. En este post, desmentiremos algunas de las afirmaciones más extendidas y analizaremos la realidad detrás de ellas, basándonos en el funcionamiento oficial de esta prueba y en la experiencia de quienes la han superado.

1. “Todos los supuestos puntúan igual” → Falso

Este es uno de los mitos más comunes entre los opositores. Muchos creen que, al estar dividida la prueba en varios ejercicios, cada uno de ellos tiene el mismo peso en la nota final. Sin embargo, la realidad es muy distinta.

En el segundo examen, la puntuación asignada a cada supuesto práctico varía en función de su dificultad. Aquellos ejercicios más complejos, que requieren un mayor dominio técnico y una aplicación más precisa de la normativa, tienen una mayor ponderación. Esto significa que no basta con resolver los supuestos más sencillos, ya que la clave para alcanzar la nota de corte está en los ejercicios más complicados.

Por ello, es importante no caer en la tentación de dedicar demasiado tiempo solo a los ejercicios que te resulten más cómodos. Si bien es fundamental asegurar esos puntos, también hay que reservar un tiempo suficiente para enfrentarse a los supuestos más difíciles, ya que su resolución correcta puede marcar la diferencia entre aprobar y suspender.

2. “Dejar un supuesto en blanco implica suspenso automático” → Falso

Es habitual escuchar entre los opositores que si no se resuelve uno de los supuestos prácticos, se suspende automáticamente el examen. Esto, por suerte, no es cierto.

La evaluación del segundo examen es global, lo que significa que la puntuación final se calcula sumando los puntos obtenidos en todos los ejercicios. Si no alcanzas a resolver uno de los supuestos pero logras una buena puntuación en el resto, todavía puedes superar la nota de corte.

Eso sí, dejar un supuesto en blanco reduce tus posibilidades de obtener una buena calificación. Por eso, siempre es recomendable intentar aportar algo, aunque sea una parte del desarrollo, ya que cualquier punto cuenta. A veces, incluso con una solución parcial, se pueden conseguir algunos puntos que podrían ser decisivos.

3. “Si cometo un error, el resto del supuesto no lo puntúan” → Falso

Uno de los mayores temores de los opositores es cometer un error al inicio de un supuesto y que esto “arrastre” el resto del ejercicio, anulando todo el trabajo posterior. Sin embargo, este miedo no tiene fundamento, ya que los errores no se arrastran.

En los ejercicios prácticos del segundo examen, cada apartado se puntúa de manera independiente. Esto significa que si, por ejemplo, cometes un error en el cálculo inicial de un asiento contable, pero el resto del desarrollo está bien fundamentado y es correcto, obtendrás los puntos correspondientes a esos apartados correctamente resueltos.

Es importante recordar esto durante el examen, ya que el estrés y la presión pueden llevarte a pensar que todo está perdido tras un fallo inicial. Mantén la calma y sigue adelante con el ejercicio, asegurándote de que las partes que puedas resolver estén bien planteadas.

4. “Es recomendable siempre empezar por el supuesto más complicado para quitarlo del medio lo antes posible” → Falso (con matices)

Esta afirmación parte de una lógica comprensible: si resuelves lo más difícil primero, tendrás más tiempo para el resto y evitarás agobiarte al final. Sin embargo, en la práctica, esta estrategia no es la más adecuada para la mayoría de los opositores.

Empezar por el supuesto más complicado puede generar una sensación de bloqueo si te encuentras con dificultades, lo que puede afectar negativamente a tu confianza y al rendimiento en el resto del examen. En lugar de eso, lo más recomendable es comenzar por el ejercicio que te resulte más fácil o en el que te sientas más seguro.

Esto tiene varias ventajas:

• Aumenta tu confianza: Resolver un supuesto correctamente al principio te dará un impulso psicológico que te ayudará a afrontar el resto del examen con más seguridad.

• Aprovechas mejor el tiempo: Si comienzas por lo que dominas, aseguras esos puntos rápidamente y reservas el tiempo restante para los ejercicios más complicados.

Dicho esto, cada opositor es diferente, y lo más importante es que practiques durante la preparación para identificar qué estrategia funciona mejor para ti. Haz simulacros cronometrados y prueba distintas formas de organizar tu tiempo hasta encontrar la que más se adapte a tus necesidades.


Consejos finales para afrontar el segundo examen

Ahora que hemos desmentido algunos de los mitos más comunes, aquí tienes algunos consejos prácticos para maximizar tus posibilidades de éxito:

1. Practica con exámenes de convocatorias anteriores: Familiarízate con el tipo de supuestos prácticos que suelen aparecer y con los criterios de evaluación.

2. Gestiona bien el tiempo durante el examen: Lleva un reloj y establece un tiempo máximo para cada ejercicio. Si te atascas, pasa al siguiente.

3. Cuida la presentación: Aunque el contenido es lo más importante, una buena presentación facilita la corrección y da una mejor impresión al tribunal.

4. Revísalo todo antes de entregar: Si te sobra tiempo al final, aprovecha para revisar tus cálculos y asegurar que no has cometido errores por descuido.

5. Confía en tu preparación: Si has estudiado y practicado lo suficiente, estás capacitado para afrontar el examen. Mantén la calma y da lo mejor de ti.

El segundo examen del Cuerpo Técnico de Hacienda es un desafío, pero con una buena preparación y una estrategia adecuada, es posible superarlo con éxito. No dejes que los mitos y creencias erróneas te generen más estrés del necesario. Infórmate, confía en tu capacidad y recuerda que cada pequeño paso que das en la preparación te acerca un poco más a tu objetivo.

¿Hay algún otro mito sobre este examen que te preocupe? ¡Déjalo en los comentarios y lo desmentimos juntos.

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